La profesora Juliana Borges, que forma parte del equipo de coordinación de los cursos de Negocios de la Universidad MUST y actualmente reside en Portugal, recibió un amplio reconocimiento cuando publicó un destacado artículo en una reconocida revista científica, explorando el tema de las mujeres en la ciencia. Ex estudiante de Maestría en Negocios Internacionales y actualmente impartiendo cursos en la Escuela de Negocios de esta universidad, el artículo fue desarrollado como parte de su Doctorado en Management.
Juliana se ha destacado no sólo por su excelencia académica, sino también por el importante impacto que tiene su trabajo en la promoción de la inclusión y la diversidad en el campo científico. Es una activa defensora del empoderamiento femenino, dedicada a derribar barreras históricas y culturales que aún limitan la presencia de las mujeres en la ciencia.
Mujeres en la ciencia: desafíos y oportunidades

En el estudio desarrollado por el prof. Juliana, el foco estuvo en analizar los desafíos que enfrentan las mujeres en el campo de la ciencia, abordando temas como la falta de representación, la presión para equilibrar la vida personal y profesional y la ausencia de una tutoría adecuada. Esta investigación se alinea con el trabajo de Carol Gilligan (1982), quien sostiene que las mujeres suelen adoptar un enfoque moral basado en el cuidado y las relaciones interpersonales. Esto desafía la percepción tradicional de que sólo la racionalidad y la objetividad serían válidas para la producción de conocimiento, ignorando la propuesta ética del cuidado, que puede representar un avance importante en el conocimiento tradicional.
Además de enfrentar la desigualdad numérica, a las mujeres se les cuestiona con frecuencia sobre la naturaleza y el tema de su investigación, y se las critica por centrarse en las emociones y las relaciones. Como sostienen Gilligan y sus colegas, la historia de la ciencia occidental ha sido contada por hombres blancos, cristianos y propietarios, con exclusión de las narrativas de las mujeres y los esclavos. Esto perpetuó la percepción inconsciente de que los hombres tenían más inteligencia y conocimiento, ya que las mujeres no publicaban formalmente sus ideas y no tenían autorizadas sus narrativas.
La investigación del profesor. Juliana también reveló que esta exclusión histórica aún resuena en la ciencia moderna. La epistemología tradicional suele tratar el campo de las emociones con desdén, sugiriendo que la influencia emocional sería un impedimento para la producción de conocimiento, mientras que el cuidado es estereotipado como algo obligatorio y menor. Las mujeres negras, por ejemplo, enfrentan el prejuicio de ser vistas como activistas cuando abordan cuestiones relacionadas con la raza, mientras que los hombres blancos históricamente han hablado de sí mismos sin cuestionar su propia objetividad.
El impacto de la investigación para la inclusión de las mujeres en la ciencia

El estudio de Juliana Borges reveló la urgente necesidad de construir un entorno científico más inclusivo y equitativo. Sus hallazgos indican que las mujeres enfrentan obstáculos invisibles, como la devaluación de sus metodologías y temas de investigación, que a menudo son vistos como «menos objetivos» porque se centran en aspectos emocionales o relacionales. Por el contrario, su estudio enfatiza que la ética del cuidado es una contribución valiosa para la construcción del conocimiento y debe ser más reconocida en el campo científico.
Al resaltar la importancia de las redes de apoyo entre mujeres, las políticas institucionales para fomentar la equidad de género y los programas de tutoría, este estudio ofrece soluciones prácticas para mitigar las barreras que enfrentan las mujeres en la ciencia.
Uno de los principales puntos resaltados por el profesor es la necesidad de valorar enfoques científicos que integren el cuidado y las relaciones humanas, lo que amplía y enriquece la forma de pensar y producir ciencia.
Al desafiar la visión tradicional del conocimiento que excluye las emociones y el cuidado del proceso científico, la profesora Juliana Borges contribuye a la construcción de un entorno donde las mujeres puedan destacarse sin que sus enfoques sean devaluados. Cree que, para transformar verdaderamente la ciencia, es necesario ampliar la aceptación de diferentes formas de pensar y actuar, donde el aporte femenino sea plenamente reconocido y valorado.
Consulta el estudio completo en este enlace: https://ojs.studiespublicacoes.com.br/ojs/index.php/cadped/article/view/7823/4746