Prof. Dra. Elisa Carbonari – Vicepresidenta de MUST University FL USA – 07/0725
Reseña
Fuente: MELO, Adriano Boschi; BLUM, Renato Opice. El juez es quien pita: el VAR, la IA y el poder judicial. O Estado de S. Paulo, São Paulo, 6 de julio de 2025. Espaço Aberto, p. A4.
El artículo publicado en el periódico «O Estado de S. Paulo» el 6 de julio (domingo), en la sección Espaço Aberto, me llamó la atención en primer lugar por las siglas IA -muy conocidas actualmente en el ámbito académico, y en segundo lugar por las siglas VAR – conocidas en el ámbito futbolístico.
La sigla VAR, en inglés, significa «Video Assistent Referee», es decir, árbitro asistente de vídeo. Se trata de una herramienta que analiza la imagen de vídeo para ayudar al árbitro de fútbol a tomar una decisión durante un partido, cuando se produce una jugada que genera dudas.
Ahora pasemos al artículo del periódico, en el que los autores discuten de forma precisa y accesible los límites y las posibilidades del uso de la inteligencia artificial (IA) en sectores que implican el juicio, como el fútbol (con el VAR) y el poder judicial. Los autores utilizan el paralelismo entre el árbitro de fútbol y el juez para abordar un punto central: la IA debe ser una herramienta estratégica, pero nunca sustituir la decisión humana.
La analogía con el VAR en el fútbol es oportuna y eficaz: a pesar de los avances tecnológicos que han permitido mejorar la precisión de las decisiones en el campo, es el árbitro quien «pita», es decir, quien decide en última instancia. Esta misma lógica se aplica al poder judicial, donde la IA puede ayudar a los jueces y a los operadores del derecho a clasificar los procesos, identificar patrones y analizar la jurisprudencia, pero no puede ni debe tomar decisiones autónomas en litigios complejos.
Los autores destacan que el uso responsable de la IA en los algoritmos exige transparencia, supervisión humana constante y capacitación técnica de los operadores. Esto se aplica tanto al deporte como a la justicia, subrayando que la tecnología debe considerarse un complemento estratégico y no un protagonista en el proceso de toma de decisiones.
El artículo también presenta datos relevantes, como el aumento de la tasa de acierto de la Comisión de Arbitraje de la CBF con el uso del VAR y el proyecto del CNJ (Resolución n.º 332/2020), que establece directrices para el uso ético de la IA en el poder judicial. También se mencionan ejemplos internacionales, como el uso de ChatGPT en EE. UU. para aclarar términos jurídicos durante los juicios.
Por último, los autores concluyen que «quien pita es el juez» no es solo una metáfora del fútbol, sino una afirmación sobre la necesidad de preservar el juicio humano en los sistemas de justicia, incluso ante la creciente sofisticación de las herramientas de IA.
Este texto alerta a los estudiantes de los cursos de maestría y doctorado de la MUST University, específicamente en el área jurídica, en el sentido de observar que la IA puede ser una herramienta utilizada por profesionales de las áreas más delicadas y subjetivas, sin embargo, el juicio humano debe preservarse.
Maria Elisa Ehrhardt Carbonari
Vicepresidenta de la Universidad


